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Una puesta en escena impresa

Juan Antonio Vizcaíno

"Teatra es una obra de arte en forma de revista"
Guía del Ocio. Madrid, 1984


Teatra se gestó y fundó en Madrid a finales de 1982, justo a la llegada de los socialistas de FG al gobierno de la nación. Su primer número salió a la calle (con Tierno Galván como alcalde de la Villa), en Marzo de 1983 en plena ebullición de La movida madrileña.

Ramón Gómez de la Serna fue un profeta de Teatra. Su concepto de lo literario y lo dramático, de lo poético y lo humorístico, entendido como juego de vanguardia, inspiró mucho a Teatra. Y también Beckett, Kantor, Bob Wilson, Peter Brook, Strehler, Nieva o Arrabal, entre otros.

Teatra fue la revista de una nueva generación que surgía con el retorno de la Democracia a España, y que reclamaba con urgencia la modernización del teatro, a la vez que resucitaba el sueño de un gran teatro español, como no sucedía en este país desde hacía décadas.

La línea editorial de la revista siempre apostó por una renovación del panorama teatral, acorde con las tendencias dominantes en la escena internacional, reclamando una dramaturgia nacional renovada, más allá de las gastadas polémicas entre teatro realista y teatro simbolista, en beneficio del carácter ceremonial, poético y moral del teatro.

Los de Teatra amaban y practicaban el teatro a diario. Siempre quisieron hacer, más que una revista, una puesta en escena impresa. Todos los números de Teatra podrían ser –a su manera- representables. Las Presentaciones de Teatra (en las que el público participaba como en una performance,) fueron -en parte- la materialización en el espacio de esta vocación escénica.

Siempre fiel a la modernidad y al espíritu de vanguardia, Teatra fue la primera y la única revista de teatro que participó con stand propio en Arco (Feria de Arte Contemporáneo de Madrid), donde fue considerada como un peculiar Libro de artista, por el carácter artesanal de sus 200 ejemplares numerados.

En 1997 Teatra recibió La Medalla de Oro en la XI Trienal Internacional de revistas teatrales de Novi Sad (antigua Yugoslavia), como reconocimiento "a la extraordinaria y moderna imagen visual que ha logrado armonizar el arte teatral con la cultura moderna".

El último número de Teatra -dedicado al teatro oriental- fue presentado en Junio de 2002, por Fernando Arrabal en el Parque del Retiro madrileño.

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Trayectoria de la revista TEATRA

1983 Teatra presentó su primer número en la Librería-Galería Moriarty de Madrid, con Lourdes Ortiz como Madrina presentadora del acto.
1984 Teatra participó como revista expositora con stand propio en Arco 84, la Feria de arte contemporáneo de Madrid, donde presentó su segundo número.
Teatra publicó su tercer número dedicado al Teatro urbano.
1985 Teatra presentó su cuarto número en Arco 85, donde la revista seguía participando con stand propio.
Teatra asistió al Festival Internacional de Teatro de Avignon.
Teatra publicó su quinto número, que fue presentado -espontáneamente- en la librería Corral de Almagro de Madrid.
1986 La redacción de Teatra volvió a ser invitada al Festival Internacional de Teatro de Avignon.
1987 Teatra presentó en su stand de Arco 87, el número sexto de la revista dedicado al Realismo socialista.
1988 Teatra presentó su séptimo número, Teatrina di verdura, en el Real Jardín Botánico de Madrid, con el dramaturgo y académico Francisco Nieva como maestro de ceremonias.
Teatra fue invitada a participar en el FITEI (Festival de teatro ibérico) de Oporto.
1989 Se publicó su octavo número, Teatra de estío, dedicado al Teatro de verano.
Teatra asistió al Festival Internacional de Teatro de Edimburgo.
1990 Teatra fue invitada a participar nuevamente en el FITEI de Oporto.
La revista presentó su noveno número, dedicado a África, en la Residencia de Estudiantes de Madrid, con Lourdes Ortiz de nuevo, como Madrina de Teatra.
1991 Teatra participó nuevamente en el FITEI de Oporto.
1993 Teatra presentó su número diez, dedicado a la Perfección, en el Real Observatorio Astronómico del Parque del Retiro de Madrid, con Fernando Arrabal como Maestro de ceremonias.
1996 Teatra volvió a participar en Arco 96, la feria de Arte contemporáneo de Madrid con stand propio.
Teatra hizo la presentación oficial de su número once, dedicado a la ceguera, en los sótanos del Museo Reina Sofía, con Eduardo Arroyo como Maestro de ceremonias.
1997 Teatra recibió la Medalla de Oro de la Trienal de Libros y revistas de teatro de Novi-Sad (antigua Yugoslavia).
Teatra fue invitada a participar en el Festival Don Quijote de Teatro Hispánico de París.
1998 Teatra presentó su primer número doble, 12-13 en el Festival Don Quijote de Teatro Hispánico de París, a bordo de un barco en el Sena, La Guinguette Pirate, con Fernando Arrabal como Maestro de ceremonias.
1999 Teatra presentó en España el mismo número doble de París, en el Teatro María Guerrero de Madrid (Centro Dramático Nacional), con Juan Carlos Pérez de la Fuente como Maestro de ceremonias.
2002 Teatra presentó su último número, Teatra oriental, dedicado a los teatros del lejano Oriente, en la isla japonesa del Parque del Retiro de Madrid, con Fernando Arrabal como Maestro de ceremonias.
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La pasión más inútil

TEATRA

El teatro es una pasión inútil, como el mar, la felicidad o la propia vida. Y la voz de los padres resonando a través de las ventanas, remontando la soledad de los postes telefónicos hincados en los caminos de la noche: porque los padres temen sobre todo ese empeño poco razonable, esa carga de pasión en las balanzas más frágiles que la vida esparce por las ciudades como trampas. En las provincias, en las periferias bañadas por el mar, la razón práctica parece más fundamentada. Madrid sigue siendo la casa de lenocinio, donde el arte dramático es posible: crueldad, abismos de la razón, el teatro que no alimenta, pero que enjaeza los caballos más escabrosos, tal vez los más verdaderos. Preferir el teatro es preferir todavía una vida precaria, en perpetua alarma, sin la seguridad de los otros recintos industriales. Sin embargo, en este tiempo sacudido, quizá la lucidez sea elegir ese horizonte nublado, porque la seguridad de un empleo, como querían los padres, es otro señuelo azul que se derrumba, otro error de la logística. El tiempo no tiene más ternura que la que izamos con las manos.

Hay un momento en la infancia en que el futuro actor se encuentra con el mercurio airado del espejo. Y hay un lazo secreto con la tierra, con la minería a cielo abierto: un viaducto entre el desarraigo que el actor infantil sentía y que se traduce después en perseguir una cierta nostalgia de la sinrazón en los escenarios adultos del teatro. Preferir el teatro es asir con los dientes el miligramo de locura que inyectarse en la vena del deseo. El teatro, que ha dejado de explicar el mundo, es la peor apuesta de este siglo. En vez de creer en otras artes más reconocidas por el público, el actor, la gente de teatro, arriesga su alma en la frontera, y no acaba de saber explicar con palabras su propio desvarío.


Descubrir la diferencia

Preferir el teatro es otra consecuencia de haber descubierto la diferencia, y de abrazar esa vertiente. Del mismo modo que algunos descubren asombrados en su piel un sexo equivalente, abrazar el teatro es otro escalón más: asirse a la diferencia como si de un oxígeno humano se tratara. Si el arte es un ejercicio de despojados, el teatro es el arte de Job. Por eso tampoco el teatro que nos traspasa es el de las grandes burocracias dramáticas, esos centros donde los actores cumplen un designio que no es el suyo, pero que les alimenta a fin de mes, y se convierten en empleados de grandes puestas en escena que hablan como otra propaganda de los desvelos del poder por la cultura. Así cuesta tanto emocionarse.

Emoción, que es otra palabra desechada. La pasión por el teatro empuja a frecuentar los teatros como se frecuenta una droga, presos de un síndrome de abstinencia que progresa de forma inversa a las toxicomanías que también los actores conocen y padecen. Porque a medida que se frecuentan más y más espectáculos, un hastío mortal cuaja ante esas puestas en escena tan pretenciosas, tan vacuas, tan inútilmente útiles. La inutilidad de la pasión por el teatro es de una índole más espiritual.

Quedan a salvo las emociones que suscitan los hallazgos de algunos grupos privados de casi todo, o de Giorgio Strehler, o de cualquiera de los montajes del polaco Tadeusz Kantor. Y cómo se explica que sea un polaco, con la intrincada penumbra de su idioma, el artista del teatro que más acierta con la carne viva. En ese deslumbramiento alcanzamos a descubrir por un instante que tal vez no estamos equivocados, que el teatro es nuestra pasión más verdadera. Pero en los teatros cotidianos la ausencia del misterio es después más lastimosa. Los públicos no se reconocen ni buscan la emoción de los teatros. La emoción sucede en otra parte.

El mundo transcurre como un tren costanero, con las luces multicolores reflejándose en el agua. Y son imágenes cinematográficas, subrayadas obscenamente por una música de rock. En el andén estamos nosotros. A veces pensamos que se trata de una gran ciudad. Pero también puede ser un poblachón al sur: al sur del tiempo y al sur de nosotros mismos. Nos acostamos con el teatro, que es el cadáver femenino de una pasión. Nos alumbramos de plumas estilográficas y de objetos que recogemos de los basureros de la ciudad. El teatro como un animal agonizante, la pasión más inútil que perseguir hasta el final del aliento. Nos preguntamos por el futuro del teatro. Y escribimos en los cuadernos del tiempo, porque escribir sobre teatro es una forma de bajar hasta la playa, de hacer que los trenes de luces multicolores que atraviesan el silencio de la noche sean algo más que una secuencia cinematográfica. Al sur de nosotros, donde el tiempo.

La Redacción de la revista Teatra, que firma este artículo, está formada por Juan Antonio Vizcaíno, José Andrés Rojo, Javier Vallejo, Ernesto Caballero, Alfonso Armada, Pietro Olivera y Juan Manuel Sánchez.

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Teatra de noche

Alfonso Armada
Madrid, en la redacción imposible de Teatra - 6 de Febrero de 1985

Todos esos abedules quietos tras los cristales fríos
y las dunas que quedan tan lejos de nosotros y del jazz:
con las tijeras más dulces despojando al papel de sus heridas
y la tarlatana, como una red donde el amor se quede
aquí, casi desnudos a los pies de la carne y la cerveza.

Teatra se hace de dioses de mar envasados en latas de memoria
y las caracolas que trae del mar el Manzanares
llevan cristales de luna, alfombras de coral,
humo que nos ensortija las muñecas y nos ablanda:
desde el cansancio hasta el odio, desde los grifos a la noche.

Porque Teatra es una redacción de noche
donde los niños no se hacen hombres, dudan y se quieren
abedules, un frigorífico entrañable, la cocina de estar
y las páginas dispersas por los suelos del último piso,
como si el ático y el alma
cabalgaran un caballo de madera
para los niños autistas que somos, pequeños redactores de espuma,
Teatra blanca,
porque nos miramos a los ojos
y Madrid es una hora última, meciéndose en las cornisas
para que los párpados no se quiebren
y duren como si fueran para siempre.

Han dicho sobre TEATRA

Francisco Nieva

Francisco Nieva

"Yo comparo la revista TEATRA - y celebro su aparición y consagración - con las más interesantes tentativas editoriales de los artistas y escritores de la generación del 98 y del 27, revistas de poesía y de estética, animadas por un fuerte instinto de la novedad en sus tiempos respectivos."

Lourdes Ortiz

Lourdes Ortíz

"Nadie creía en la pervivencia de una revista, peculiar, diferente, crítica, audaz y rompedora, elaborada por un grupo de jóvenes que por primera vez en España desde hacía mucho tiempo se atrevían a acercarse al teatro, a vivirle, a construirle desde una perspectiva plural, interdisciplinar, mirando atentos hacia otras parcelas de la creación, pendientes de la pintura, la escritura o la música. Y aquí está el nuevo número de esa magnífica revista que es TEATRA."

Fernando Arrabal

Fernando Arrabal

"TEATRA sale hoy de negro tanto en homenaje a las cucarachas como al agujero negro que nos puede devorar, pero ante el cual se encuentra la ciencia, la poesía y la libertad."


Cambio 16

LOS SUEÑOS DE TEATRA. Una nueva entrega de la revista TEATRA que ya se ha hecho un hueco dentro de los círculos literarios españoles. Su diseño es de los más innovadores del mundo editorial.


Diario 16

TEATRA es una de las dos únicas publicaciones privadas que tiene el teatro como eje central. A lo largo de estos años ha conseguido cierta repercusión internacional y un público más amplio que el específicamente teatral.


Cinco Días

IMPREVISIBLE TEATRA. Hay algo que no encaja en este producto gráfico de lujo, salpicado de irreverencias intelectuales. Si fuese un número de la BLITZ londinense, un ejemplar poco pretencioso de EL PASEANTE, o un cóctel a lo Borja Casani, todo estaría claro. Pero en TEATRA hablan de teatro. Y esto desconcierta por varias razones:

a) la modernidad no es proclive al género.
b) Los teatreros jóvenes suelen cultivar la cutrez.

Teatra no se parece al nítido, fotográfico EL PÚBLICO, de impecable estilo strehleriano-pasqualliano al gusto de los grandes festivales europeos; mucho menos al severo PRIMER ACTO, apegado al (¿teatro?) de texto por sobre los esplendores visuales.
A decir verdad Teatra no se parece a nada salvo a sí misma.

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Revista TEATRA Siglo XXI

Javier Estéban

Los amantes del teatro tienen su revista de referencia en España. ¡Y qué revista!

Teatra es una publicación fetiche hecha por Juan Antonio Vizcaíno, su director, con lo más interesante de la galaxia del joven periodismo cultural y del teatro español: Ernesto Caballero, Alfonso Armada, Juan Manuel Sánchez, Ignacio García May, José Andrés Rojo, Javier Vallejo y Blanca Suñén entre otros, acompañados por firmas como la de Arrabal, Francisco Nieva o John Berger.

Teatra es una revista especializada con cierta tendencia al monográfico pero con la perspectiva abierta de las humanidades: todo en la vida es teatro.
Como explica su director, Teatra es una puesta en escena impresa en cada número.

Revista de referencia, ha obtenido diversos premios internacionales. Y es que, además de todo, Teatra tiene una presentación para sibaritas: llega a tener más de doscientas páginas en papel volumen, en relieves perfumados y mejores dibujos.

Bien ilustrada y bien escrita, Teatra es una pequeña joya editorial. Una obra total de buen gusto y de (auto) reflexión y creación sobre la dramaturgia que tiene la edad bonita de veinte años, que son dos eternidades para una revista, y que sale por pura voluntad, tenaz voluntad de Juan Antonio Vizcaíno, que además de escritor, es profesor de la RESAD y crítico teatral del diario La Razón.

Teatra es la revista del teatro independiente hecha por la gente del teatro no solo para gente del teatro. A medio camino de las artes gráficas, es una publicación eslabón entre teatro, grafismo, bella artes y experimentación.

Otra de las peculiaridades de este ágora teatral de vanguardia son las presentaciones de cada uno de sus números a mitad de camino entre el performance y la velada literaria. En lugares poco convencionales como el jardín botánico de Madrid, el corral de comedias de Almagro, el observatorio astronómico del parque del Retiro, un barco pirata en las parisinas aguas del Sena, la cripta masónica del Archivo de la guerra civil de Salamanca, los sótanos del Reina Sofía (cinco años antes que "Carta de amor"), maestros de ceremonia como Fernando Arrabal, Francisco Nieva, Eduardo Arroyo o Lourdes Ortiz se han puesto a la cabeza de la revista, para pronunciar la sagrada palabra corrosiva del teatro ante las huestes de seguidores de tan peculiar revista. "Teatra es la revista de un teatro que aún no existe y se le invoca desde sus páginas", afirmó contundentemente el académico manchego Francisco Nieva.

Teatra apareció allá por el año 83, sacando la nariz en ARCO con stand propio durante cinco ediciones, y puede encontrarse en librerías especializadas. Su precio son 30 euros, explicable cuando se tiene en las manos alguno de sus volúmenes. Todavía podéis adquirir ejemplares del último, dedicado a los teatros orientales.

Teatra realiza un viaje al extremo oriente para conocer a través de su vetusta escena cuáles serán las claves del teatro del porvenir. El teatro Noh, el Kabuki, el Bunraku, la ópera de Pekín, el teatro Kathakali de la India, las sombras chinescas y los danzantes estáticos de Bali, se dan la mano con los muñecos japoneses del bunraku, las sombras chinescas, turcas o balinesas, son descifrados y desentrañados visual y dramatúrgicamente en textos, poemas, planos, y fotografías.

Europeos que revolucionaron la escena teatral como Brecht, Artaud, Gordon Craig, Eugenio Barba o el mismísimo Peter Brook confiesan su deuda con los teatros orientales. Un preciosista texto poético de teatro Noh, traducido directamente del original japonés por el mayor yamatólogo español, Antonio Cabezas, junto con las últimas obras de Arrabal "Kafka y Claudel", y de Alfonso Armada "Los niños no pueden hacer nada por los muertos", completan la dotación dramática publicada en el presente número de Teatra. Un impresionante ejemplar apto para estudiosos, estetas, creadores y amantes de la buena escritura.

Staff de TEATRA

Juan Antonio JUAN ANTONIO VIZCAÍNO

  • Profesor de la Real Escuela Superior de Arte dramático de Madrid.
  • Crítico teatral de La Razón (1998-2004), y de El Cultural (1998-1999); comentarista teatral del diario El País (1986-1998); y de diferentes publicaciones teatrales como El Europeo, Primer Acto, Prólogo, Diseño Interior, etc.
  • Director de escena de diferentes montajes como Chantecler, Operación Ópera, ó ¡Eh, tú...!
  • En la actualidad tiene su propio blog en la revista digital Fronterad.

Juan Antonio ERNESTO CABALLERO

  • En la actualidad es director del Centro Dramático Nacional.
  • Profesor de la Real Escuela Superior de Arte dramático de Madrid.
  • Autor y director teatral de obras como La última escena, Auto, Squash, etc.
  • Premio de la crítica teatral madrileña por su espectáculo Auto.

Juan Antonio ALFONSO ARMADA

  • Adjunto a la Dirección del diario ABC, y Director del Máster de Periodismo de ABC.
  • Editor y Director de la revista digital Fronterad.
  • Redactor del diario EL PAÍS (1986-1999), en temas culturales, y corresponsal de guerra en Yugoslavia y diferentes países de África.
  • Autor y director teatral de obras como Carmencita jugando, Sin maldita esperanza, o La edad de oro de los perros.

Juan Antonio JUAN MANUEL SÁNCHEZ

  • Profesor de la Real Escuela Superior de Arte dramático de Madrid.
  • Editor y diseñador gráfico de la RESAD y de la revista TEATRA.
  • Como pintor, ha realizado exposiciones individuales e instalaciones en diferentes centros y salas de exposiciones de Madrid.

Juan Antonio JAVIER VALLEJO

  • Crítico teatral del diario El País.
  • Diplomado por la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid.
  • Ha sido comentarista teatral de publicaciones como ELLE o VOGUE, así como crítico teatral de la GUÍA TURIA en su edición madrileña.

Juan Antonio JOSÉ ANDRÉS ROJO

  • Ha sido coordinador del suplemento cultural BABELIA del diario El País.
  • Autor de diferentes publicaciones relacionadas con la cultura madrileña.
  • En la actualidad escribe su propio blog en el diario El País.

Juan Antonio BLANCA SUÑÉN

  • Actriz diplomada por la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid.
  • Ha sido redactora de la revista teatral EL PUBLICO y colaboradora de publicaciones como EL CANTO DE LA TRIPULACION

Ignacio IGNACIO GARCÍA MAY

  • Profesor de la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid.
  • Autor y director de escena.
  • Premio Tirso de Molina por su obra Alesio, una comedia de tiempos pasados.
  • En la actualidad escribe la columna de teatro Portulanos en EL CULTURAL

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Eduardo Armada