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A las puertas del Palacio de Cristal del Parque del Retiro, (Sala de exposiciones temporales del Museo Reina Sofía) convocó Teatra a los invitados de la presentación de su número oriental. Foto: Alberto Romero.

El flautista japonés de Teatra, (pintor a su vez de los kanjis del farolillo con el ideograma Teatra, que porta en lo alto el hombre sombra), conduce a la procesión teatraria frente a la isla japonesa del Parque del Retiro. Foto: Alberto Romero.

La redacción de Teatra desciende en fila india por la jungla de bolsillo de la islita, hasta su flanco más bajo, a ras de las aguas del estanque que la aisla. Foto: Alberto Romero.

Así contempló el público a la redacción de la revista, flanqueando a Fernando Arrabal, sumo sacerdote sintoísta de la presentación oriental de Teatra. Tras las máscaras y de izq. a dcha.: I. Gª May, J. Vallejo, A. Armada, (Arrabal), J. A. Vizcaíno, J. M. Sánchez y E. Caballero. Foto: Fernando Suárez.

Como en una naumaquia domesticada, separados por un canal de agua estuvieron el público y los actantes. El orate Arrabal parecía interpretar con Teatra el milagro de Jesucristo y sus apóstoles caminando sobre las aguas. Foto: Alberto Romero.

Con varas de bambú rematadas por brillante papiroflexia china, desfilaron y posaron junto a Arrabal, los miembros de Teatra. Enmascarados con grandes réplicas de máscaras de Teatro Noh japonés, podemos distinguir (de izq. a dcha.) a Javier Vallejo, Alfonso Armada, Arrabal y Juan Antonio Vizcaíno. Foto: Fernando Suárez.

Al final de la entusiasta disertación de Arrabal, la redacción de Teatra dio media vuelta y desapareció en la pequeña jungla por donde había aparecido. Foto: Alberto Romero.

Arrabal advierte a Teatra que debe entonarse un ommmmmmmmmmm místico y zen, para recibir a la comitiva cuando se reúna con ellos en la isla, para encarar el regreso hacia la escalinata del Palacio de Cristal, junto a los cisnes del lago. Foto: Alberto Romero.

Arrabal y su cortejo de enmascarados Teatra, entonan el ommmmmm en plena isla. Foto: Alberto Romero.

El puentecito de madera parecía un junco chino en plena batalla acuática. Arrabal en estado de trance e iluminación ceremonial, invita a los acólitos de Teatra a entonar el ommmmm redentor del Teatro. Foto: Alberto Romero.

Comitiva y oficiantes se fundieron cruzando el puente de salida, y los alumbró un resplandor dorado bajo las estrellas chinas que colgaban de sus cañas. Foto: Alberto Romero.

Junto al actor sombra (Aarón Fernández) que porta el farolillo, todo se hizo penumbra al cruzar el puente de la presentación de Teatra. Las cañas de bambú cruzaron sus armas con las máscaras de teatro. Foto: McGarin Ensemble.

El flautista vestido con kimono azul como Arrabal, encabeza y guía el cortejo de regreso hacia las puertas del Palacio de Cristal, donde los esperaban el resto de músicos del McGarin Ensemble, que amenizarían el resto de la fiesta. Flautista, Arrabal y Ernesto Caballero. Tras la máscara roja Juan Manuel Sánchez; tras la blanca, Alfonso Armada. Foto: Alberto Romero.

En plena euforia panteísta, Arrabal se abraza a un grueso tronco de árbol, fundiendo a la revista recién nacida con el bosque originario. La máscara roja que oculta a J. M. Sánchez le observa a prudente distancia; a la izquierda de todos, el escultor Alfonso Berridi. Foto: Alberto Romero.

Los árboles del Campo Grande del Retiro parecían querer sumarse a la cabalgata de Teatra. La redacción y Arrabal llegando a la explanada del transparente palacio acuático. De izq. a dcha.: Gª May, Sánchez, el actor Ángel Solo, Arrabal, Vizcaíno, Armada y Caballero. A la derecha de todos, el arquitecto Emilio Galiacho. Foto: Fernando Suárez.

Arrabal solarizado realiza su victoriosa entrada en la explanada del gran invernadero acristalado, con la nueva Teatra en alto, como estandarte. Foto: Fernando Suárez.

Arrabal abre sus brazos, ofreciendo un abrazo simbólico a todos los fieles de Teatra, por fin reunidos en la festiva escalinata, al calor del sake y de la música de fusión del McGarin Ensemble, que amenizó el último tramo de la velada teatraria. Foto: Alberto Romero.

Ramón Garín, director del McGarin Ensemble, con el flautista de su grupo, (cedido esa tarde a Teatra), y la cantante solista del grupo (de espaldas, con vestido rojo y gualda), durante la presentación oriental de Teatra. Foto: Alberto Romero.

Arrabal con kimono, zuecos chancla y abanico desplegado, reposó en los escalones, a los pies de la sofisticada cantante nipona del McGarin Ensemble, y de una niña que acariciaba el fuste de una columna jónica. Foto: McGarin Ensemble.

. La periodista Marisa… del Telediario de La 2, entrevista a J.A. Vizcaíno, director de Teatra, a los pies de la escalinata que se sumerge en las aguas del estanque. Foto: Alberto Romero.

El público asistente se entrega finalmente a la contemplación de las páginas interiores de la revista de teatro dedicada en esta ocasión a las artes escénicas del lejano Oriente. Foto: Alberto Romero.

Fernando Samaniego, periodista de El País, observa hamletianamente a la gran botella de sake japonés, con la que se regaron los paladares de la velada, que contó entre otros ilustres visitantes, el Agregado Cultural de la Embajada de Japón en España. Foto: Alberto Romero.

Juan Manuel Bonet hojea Teatra recién salida de la Imprenta, ante las observaciones de Juan Antonio Vizcaíno, director de la revista. Foto: Alberto Romero.

Blanca Berasategui (directora de El Cultural) con la dramaturga Paloma Pedrero en la presentación del número oriental de Teatra. Foto: Alberto Romero.

Blanca López Baltés, (secretaria de Teatra 14-15), pone a la venta los primeros ejemplares de Teatra Oriental, a las puertas del Palacio de Cristal del Retiro. Sobre el mostrador, vestida de amarillo, la periodista de El País, Rosana Torres. Foto: Alberto Romero.

La actriz Laura Notario con su hija, ataviadas para la ocasión, según las sugerencias que recomendaba la tarjeta de invitación para el acto. Foto: Alberto Romero.

La foto del comienzo, en realidad fue el final del bautizo de la benjamina y treceava entrega de Teatra. Aunque fueron quince números, los dos últimos eran dobles. La Teatra oriental fue la última emperatriz de la dinastía de una revista teatral. Foto: Alberto Romero.

tarjetón

Tarjeta de presentación de Teatra 14-15

tarjetón

Trasera de la tarjeta de presentación de Teatra 14-15

Y Teatra floreció en el Parque del Retiro

Juan Antonio Vizcaíno

La última presentación de Teatra fue un bucólico festival por los laberintos floridos de un parque. Las anteriores presentaciones de la revista parecían haberse confabulado para seleccionar el enclave. El Jardín Botánico, el Observatorio Astronómico, o las criptas del Museo Reina Sofía, quedaban a pocos metros de la islita oriental del Retiro.

Que un parque madrileño contenga un jardín oriental es consecuencia de la Historia de un país que tuvo colonias en el sudeste asiático. El Palacio de Cristal se construyó para la Exposición de las Islas Filipinas de 1877, como estufa fría de las plantas tropicales que habría de albergar la magna Exposición colonial.

A las puertas de ese mismo Palacio cristalino convocó Teatra a los invitados de la presentación de su número oriental. Desde allí un flautista japonés -vestido con azul kimono florido- condujo a la procesión teatraria frente a la isla japonesa del Retiro. Un kurombo de teatro Kabuki le acompañó como su sombra durante todo el recorrido, con un farolillo en lo alto, pintado con unos kanjis formando el ideograma Teatra.

Los integrantes de la revista aparecieron en la isla con largas varas de bambú, rematadas por brillante papiroflexia china; sus rostros ocultos con máscaras de teatro Noh japonés. Descendieron en fila india por la jungla de bolsillo hasta su orillita más baja, casi a ras del agua.

Separados por un canal de agua estuvieron el público y los actantes en tan bucólica presentación teatraria. Fernando Arrabal, sumo sacerdote sintoísta de la revista, parecía interpretar con Teatra una naumaquia flotante entre Heikes y Minamotos.

Tras la entusiasta disertación de Arrabal (quien insistió en que nunca había existido una revista como Teatra), la redacción dio media vuelta y desapareció por donde había venido. Minutos más tarde, comitiva y oficiantes se fundieron en la isla. Cruzando el puente de salida los alumbró un resplandor dorado que el crepúsculo les enviaba. Arrabal, en pleno trance de iluminación ceremonial, invitó a los acólitos de Teatra a entonar el Ommmmm… redentor del teatro. Las cañas de bambú cruzaron sus armas con las máscaras de teatro.

En plena euforia panteísta, y al calor de los flashes de los fotógrafos, Arrabal se abrazó a un grueso tronco de árbol, fundiendo a la revista recién nacida con el bosque primigenio. Los árboles del Campo Grande del Retiro parecían querer sumarse a la cabalgata de Teatra.

Guíados por el flautista y su sombra, el cortejo regresó hasta las puertas del Palacio de Cristal, donde los esperaban los músicos del McGarin Ensemble, que amenizaron con sus sones exóticos y minimalistas el resto de aquella velada teatraria, regada con mucho sake. Arrabal con kimono azul, zuecos-chanclas, y abanico, reposó tendido en la escalinata, a los pies de la sofisticada cantante nipona, y de una niña rubia que acariciaba el fuste de una columna jónica.

Al bautizo de la benjamina y treceava entrega de Teatra asistieron influyentes personajes de las artes, de la prensa, y de la Embajada japonesa; los capitostes del teatro español no se dieron por aludidos. La Oriental fue la última emperatriz de una dinastía de revistas lamadas Teatra.

Comunicado de Prensa

TEATRA

TEATRA, la revista más original del panorama escénico y gráfico españoles, presenta este lunes su número extraordinario dedicado a oriente, cuna de experiencias teatrales capitales para el entendimiento del hecho escénico que desde Bertolt Brecht a Peter Brook han ayudado a iluminar los caminos del teatro universal.

Convocados ante la escalinata del Palacio de Cristal del madrileño Parque del Retiro, los invitados de esta publicación fundada en Madrid hace 19 años debían acudir con vestimenta o algún detalle de inspiración oriental. Conducidos desde la fachada del palacio a la cercana Isla Japonesa por un flautista japonés, allí fueron recibidos por el maestro de ceremonias que por tercera vez ha querido sumarse a esta "puesta en escena impresa escénica" cuyo esmerado diseño ha sido reconocido en festivales internacionales como el de Novi Sad, en la antigua Yugoslavia: Fernando Arrabal, escoltado por la redacción en pleno de TEATRA oculto tras seis enigmáticas máscaras y sosteniendo cada uno una caña de bambú a modo de tirso.

Tras las palabras del autor de "Carta de amor (Como un suplicio chino)", que actualmente se representa en un cripta del Museo Reina Sofía (cuyos sótanos también sirvieron para presentar un número anterior de TEATRA dedicado a la ceguera), Arrabal y los conjurados de la revista sirvieron de lazarillos de los invitados, que tras atravesar los dos puentes de madera ornados con velas que sujetan la Isla Japonesa al continente del Retiro, regresaron al punto de partida para asistir a un concierto de música japonesa interpretado por el grupo Mac Garin Ensemble, mientras eran repartidos vasitos de espirituoso sake y los primeros ejemplares del número 14-15 de TEATRA (más de 200 páginas dedicados al teatro Noh, el Kathakali hindú, la ópera china, las sombras turcas e indonesias, además de dos obras teatrales inéditas, "Claudel y Kafka", de Arrabal, y "Los niños no pueden hace nada por los muertos", de Alfonso Armada) empezaban a circular de mano en mano.

La concepción visual de TEATRA como espectáculo tanto para la vista como para la inteligencia, obra de su director, Juan Antonio Vizcaíno, y de Juan Manuel Sánchez, ha logrado en este nueva entrega superar las altas cotas trazadas en números como el inspirado en el realismo socialista, "Teatrina di verdura" o el anterior, dedicado a la muerte.

Reseña de Prensa



La escena oriental es la protagonista del último número de la revista Teatra

Rosana Torres - El País
Madrid, 4 de Junio de 2002

La revista Teatra, una original y rompedora publicación dedicada al mundo escénico y gráfico, tomó anoche el entorno del Palacio de Cristal del madrileño Parque del Retiro, para presentar su último número extraordinario dedicado a Oriente.

Un Oriente que se respiró en el acto ofrecido en el que los asistentes y los componentes de Teatra acudieron ataviados de vestimentas y objetos japoneses, incluido su presentador Fernando Arrabal, que lució quimono negro. Tampoco faltó la música japonesa y el espirituoso sake con el que se invitó a los asistentes.

Teatra, fundada hace 19 años por diversos profesionales del teatro y la comunicación, ha logrado en sus 15 números convertirse en una de las publicaciones europeas en las que se funden contenido y continente, ya que la revista es en sí misma una auténtica y mimada puesta en escena. Desde la aparición de esta publicación sus creadores han incorporado en ella juegos tridimensionales y objetos, convirtiendo Teatra en toda una edición de arte gráfico.

El nuevo ejemplar presentado por un Fernando Arrabal –que confesó que quería ser santa-, no sólo analiza el teatro oriental desde el kabuki al kathakali indio, el noh, el bunraku, las sombras chinescas o la popular Ópera de Pekín, sino que también reflexiona sobre la influencia que estas artes escénicas han ejercido en creadores como Bertolt Brecht, Peter Brook, Grotowski o Artaud.

Esta prestigiada revista de culto había dedicado otros números a temas como los de la ceguera, la muerte, la perfección, el realismo socialista, o la botánica.

TEATRA

javizcarreno@gmail.com | www.revistateatra.com


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Eduardo Armada